Diferentes tipos de suelo según su consolidación y su resistencia a la compresión

Diferentes tipos de suelo según su consolidación y su resistencia a la compresión

Una de las principales obligaciones de las empresas de excavaciones en Salamanca es la de planificar el procedimiento que se va a llevar a cabo para practicar una excavación, y para ello es indispensable realizar un estudio del suelo para identificar las características de la superficie en la que se va a trabajar.

Los trabajadores de las empresas de excavaciones en Salamanca deben saber que existe una clasificación de tres tipos de suelo, A, B,y C, en función de su consolidación y su resistencia a la compresión. Cada tipo de suelo requiere de una actuación determinada y una serie de medidas a tener en cuenta.

Los suelos de tipo A están fuertemente consolidados y tienen una resistencia a la compresión de 144 kilopascales. La greda, greda de arcilla limosa, greda de arcilla arenácea, la arcilla, arcilla limosa y arcilla arenácea son ejemplos de suelo que, por sus características, se pueden incluir en esta primera clasificación.

La resistencia a la compresión de los suelos de tipo B va desde los 48 hasta los 143 kilopascales, y su consolidación es moderada. La tierra negra de limo, el limo y la grava son algunos ejemplos de este tipo de suelo.

Y en la clasificación C encontramos suelos con una resistencia a la compresión menor a los 48 kilopascales, y generalmente son suelos muy inestables. Los suelos sumergidos, la arena arcillosa, la roca sumergida que no es estable y los suelos que filtran agua son algunos ejemplos de esta clasificación.

Dependiendo del tipo de suelo en el que se vaya a practicar dicha excavación, se hará necesario poner en marcha un procedimiento de actuación determinado y una serie de medidas de seguridad específicas para cada circunstancia.

En Excavaciones Fonseca tenemos mucha experiencia en la realización de trabajos de este tipo. Estarás en buenas manos si te decantas por nosotros.

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